La Xunta impulsa en Chantada el uso del paisaje y los materiales locales para elaborar tintes naturales
- La gerente de la Fundación Artesanía de Galicia, Elena Fabeiro, visitó esta tarde a las personas participantes en el curso 'Crear color cosechando el paisaje', impartido por la artesana e historiadora Lala de Dios y por la artista textil colombiana Rosa Escobar
- En esta actividad que finaliza el próximo domingo 14 de junio, se busca la conexión con el territorio a través de las plantas, aplicándolas a la artesanía en un contexto contemporáneo
La gerente de la Fundación Artesanía de Galicia, Elena Fabeiro, se acercó esta tarde ata el espacio de los Casares en San Cristovo de Mouricios (Chantada), donde se desarrolla hasta el domingo el curso Crear color cosechando el paisaje, impartido por la artesana e historiadora Lala de Dios (Madrid) y por la artista textil Rosana Escobar (Colombia). Durante la visita, Fabeiro puso en valor el aprovechamiento de los materiales locales para aplicar en las piezas de artesanía en un contexto contemporáneo.
El objetivo de la formación es compartir la sabiduría sobre teñido con plantas que se lleva realizando desde hay más de 4.000 años en todo el mundo. Las historias asociadas con estos procesos y su transmisión por generaciones consolidaron unos conocimientos en relación a las plantas y a sus propiedades, a los ciclos naturales de su crecimiento y cosecha, y a los procesos de fermentación, degradación y fijación que hacen posible a transferencia de sus pigmentos, permitiendo establecer un vínculo con el entorno natural y mantener la memoria de los colores vinculados a los territorios en los que se encuentran.
Detalles del curso
Crear color cosechando el paisaje -que comenzó ayer miércoles y finaliza el domingo 14- se está desarrollando en horario de 11,00 a 14,00 y de 15,30 a 19,30 horas. En él participan titulares de talleres de textil, sombrerería y cestería, así como profesionales de los ámbitos de la moda, del diseño y de la arquitectura.
A través del curso, las personas participantes están conociendo las posibilidades de color que les ofrece cada territorio, a aprender la manera de cosechar y a trabajar con la naturaleza para obtener tinturas y mordientes y para su posterior aplicación en la pieza final. Esta formación permite así conectar con el territorio a través de las plantas, posibilitando crear piezas desde lo contemporáneo siguiendo métodos que permiten incorporar el paisaje autóctono.
En concreto, en la programación se incluye la conexión entre color, territorio, huerta y alimento, la recolección de los materiales, la extracción de los colorantes y el teñido de las fibras. Habrá espacio para la realización de un proyecto personal empleando materiales, tinturas y técnicas aprendidas durante estos días, que se pondrán en común al final del curso. A modo de cierre habrá una sesión dedicada al color vinculado al alimento y a la extracción de tinturas de ingredientes de cocina para crear una pieza colectiva.
Docentes
Lala de Dios es historiadora del arte y tejedora, interesada en el binomio tradición/innovación en la artesanía y en la interacción entre el arte, la artesanía y la naturaleza. Es gestora y comisaria de proyectos culturales y entre sus últimos proyectos se encuentran colaboraciones -utilizando tintes naturales- con Teresa Lanceta y otras artistas, o el comisariado de las jornadas Tejiendo Futuros (2023, San Cristovo de Mouricios, Chantada). De su trayectoria, ella misma destaca su trabajo en proyectos de cooperación y la actividad docente. En la actualidad es profesora de Materiales y construcción textil en el máster en Diseño Textil y Nuevos Materiales del IED Madrid.
Rosana Escobar es artista textil, formada en Biología en Colombia y en Bellas Artes en Holanda, que explora nuevas formas de resignificar la relación con las fibras desde su comprensión más honda y respetuosa, reconociendo su autonomía, necesidades y agencia. Actualmente centra su investigación en el quede, una planta endémica de Colombia usada principalmente para la producción de costales de café. Rastreando el origen y la cadena productiva que se entrelaza con el territorio, con las comunidades, con las industrias y con el paisaje, Rosana reivindica la identidad y el valor intrínseco de la fibra, opacado en los últimos años por la industrialización. Su práctica se desarrolla entre Colombia y Europa, donde comienza y finaliza la vida útil del material, creando un puente que facilite diálogos y explore escenarios donde la artesanía local, el mercado global, el arte, el diseño y la industria se encuentran. En la intersección se encuentra un espacio fértil de experimentación y de transformación desde un entendimiento holístico de la fibra y de sus posibilidades.